miércoles, 7 de febrero de 2018

DESCONGELANDO LA POESÍA


                 Paul Celan in memoriam

Congelar y cosificar la Poesía hasta hacerla puro objeto siempre fue tarea de ciertos espacios, más interesados en hacer de los autores y textos puras estatuas, y así luego, ellos desarrollar sus aburridos discursos críticos y teóricos durante las exposiciones orales en los lánguidos salones y casinos de la literatura de provincias. Libremos a la Poesía de esa cárcel, cuidemos de encerrarla en salas oscuras decorativas, con los lomos de libros bien ordenados en estanterías, libros que luego serán en su mayoría, enjuiciados los domingos en las tertulias amistosas de antes del aperitivo. Libremos de todo ello a la Poesía, que fluya libremente y vaya descongelándose con el calor del autor y las abrasadas lecturas de los lectores, siempre en armonía, y por supuesto alejémosla de ellos, y de los catecismos académicos de la calle de la Merced.










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