viernes, 22 de abril de 2016

LAS GREDAS DE BOLNUEVO


                                                                                A Eloy Sánchez Rosillo




el viento
continúa erosionando
las Gredas de Bolnuevo
el tiempo
prosigue deteriorando
a ese hombre que, extasiado, las contempla
hasta que un día
no haya gredas ni hombre.









(Este poema pertenece a mi libro: Los sueños cotidianos (Azarbe, 2.011)




lunes, 18 de abril de 2016

EL REALISMO MÁGICO, EL PP, Y OTROS DEMONIOS.
(A modo de sátira o drama en seis actos)



ACTO UNO

A mi entender, y creo
que para muchos
lo que caracteriza al PP, el partido político
que desgobierna España
en los últimos años, es
el gran paralelismo que tiene
con el realismo mágico, el gran
movimiento que lideró
a finales de los años sesenta
del siglo XX el escritor colombiano,
Gabriel García Márquez.

ACTO DOS

Un partido 'liderado'
como todos saben
por D. Mariano Rajoy, que
lo aproximo
fielmente a la figura de Melquiades, uno
de los primeros protagonistas
de Cien años de soledad,
cuando el gitano
trata de todas las maneras
de seducir y engañar
al protagonista, Jose Arcadio Buendía,
que sería el pueblo español, los ciudadanos de a pie.

ACTO TRES

La única diferencia
entre la novela del escritor colombiano,
y, la realidad española es, D. Mariano,
que ya las lupas, los imanes, las dentaduras postizas,
las alfombras mágicas, y ríos de oro,
los aderezos y demás componentes, los españoles
no los vamos a adquirir
ni a intercambiar, el pueblo español,
la ciudadanía, ha evolucionado y 'no
nos la van a meter doblada...'

ACTO CUATRO

El ciudadano medio español
ha crecido aunque ustedes no lo crean.
Ya no, D. Mariano, y todo su séquito¡
España está cambiando
hacia una nueva construcción política, con líderes
que, aunque despacio, empiezan
a dar indicios de una nueva era, que no cambio.
No necesitamos
ningún cambio, las instituciones democráticas
están creadas, sólo políticos nítidos y transparentes,
que no roben, ni delincan, pues
han proliferado los chacales, los lobos,
la gentuza y el desmán por la avaricia del dinero fácil.

ACTO CINCO

Sé que va a costar, que
la clase conservadora de este país anda
muy confundida, tanto como los de izquierdas,
y demás ideologías.

No mas engaños, no más Melquiedades, solo
en la Literatura, ya no más rufianes de la realidad
que juegan
con el dinero de los ciudadanos. Cambiemos
la leyes, la carta magna, los poderes legislativos, todo
lo que haga falta para una nueva era.


ACTO SEIS

!Que resurjan
las Instituciones democráticas,
el respeto recíproco entre ciudadanos y políticos,
ya no más 'macondos' literarios
en los medios de comunicación,
no más esperpento, no más daño,
y, sobre todo
no más desgobierno, no más demonios...!


FIN




                                                                                                                          José Cantabella















martes, 5 de abril de 2016

ANGEL PANIAGUA EN EL MUSEO RAMÓN GAYA DE MURCIA


La lectura del poeta Ángel Paniagua hoy en el Museo Ramón Gaya de Murcia es un acto literario de primera magnitud, pues estamos ante una de las voces más poderosas que ha dado la Literatura Murciana en los últimos veinticinco años, una obra que ha ido creciendo en prestigio y en consideración por parte de la crítica y los lectores.

Influenciado como todo gran poeta por sus muchos dioses: Homero, Horacio, Catulo, Cernuda, Yeats, Juan Ramón Jiménez, Francisco Brines, Charles Simic, Gonzalo Rojas, Claudio Rodríguez, Ph. Larkin, Federico G. Lorca, y un largo etcétera; autores a los que ha leído muy atentamente el poeta y traductor, Ángel Paniagua, nacido en Plasencia en el año 1.965, y criado literariamente entre Cartagena y Murcia, supo encontrar desde bien pronto algo que es muy difícil para un poeta: su propio estilo. Y cuando hablo de estilo me refiero a ese término literario que adquieren solo algunos grandes escritores: 'identikif'; y en Ángel Paniagua esa denominación es claramente haber sabido hallar el misterio de atrapar con sus versos lo inasible y lo inexpresable, y de este modo regalárselo a sus lectores con un lenguaje vívido, pasional y crítico, donde lo nuevo y lo clásico se unen para encontrar ese cielo llamado realidad, que es en muchas ocasiones el reflejo, la síntesis de un itinerario vital e ideológico.

Estoy convencido de que esta noche el público que asista al recital de Ángel Paniagua a las ocho de la tarde en el Museo Ramón Gaya de Murcia, saldrá cuanto menos emocionado y estigmatizado por unos versos de una arquitectura perfecta, y un lenguaje siempre original, una simbiosis que rozará no solo el intelecto, sino el alma de los escuchas.


                                     (Ángel Paniagua fotografiado por Vicente Velasco)







domingo, 20 de marzo de 2016

                         
EL VIAJE A LA LUNA




Estoy abatido y desesperado, me asalta la imagen opresora de la pesadilla reincidente. El motivo no es por mi reciente separación de Amalia Castillo, la única mujer que ha habido en mi vida, la madre de mis hijos y una de las componentes de la familia más influyente de Recuerdo, sino que esa desesperación me invade por la noticia que corre por la ciudad, la familia Castillo está por fin de viaje a la Luna, la primera familia en el mundo que consigue este objetivo.
Cualquiera se sentiría como yo en estos difíciles momentos, no es para menos, de pensar que lo que siempre creí que era una ensoñación, una quimera, una ilusión de gente simple, y que ahora hayan hecho realidad por fin el sueño, esto me sume en un reiterado desánimo, y enseguida aparece la pesadilla. En realidad he de confesar que durante años también fue ese mi sueño, para ser fiel a la verdad, y tras el transcurso de los años entre ellos me contagiaron de esa supuesta fantasía. Yo siempre los había oído en tertulias íntimas de hermanos y cuñados (a mi nunca me aceptaron) que harían todo lo que estuviera en su poder para conseguir ese viaje que colmara al fin las ambiciones de toda una vida. He de precisar para ser en toda medida justo que hechos como que fueran gentes muy fantasiosas, y que siempre viajaban todos juntos en familia serían elementos más que de sobra para que no lo consiguieran; nunca imaginé que por fin se salieran con la suya, además, de haberlo supuesto, yo jamás hubiera forzado la ruptura matrimonial, aunque tal vez el desencadenante que ha propiciado ese deseado viaje a la Luna haya sido aprovechar la coyuntura de mi separación con Amalia Castillo.





Este relato pertenece a mi libro: Historias de Chacón (Editora Regional de Murcia, 2.005)



sábado, 12 de marzo de 2016



EL TIRANOSAURUS


                                                                             


Me paso la vida imaginando cosas, inventando otras realidades que me acerquen a mi particular realidad, y que me hacen sostener con más dignidad mi feliz existencia, por tanto cuando ayer fui a lavar el coche a ese moderno lavadero que acaban de inaugurar en Recuerdo, me quedé dentro del auto como de costumbre, y cuando la máquina con sus complejos rodillos de colores empezó a moverse, imaginé que yo era engullido por un Tiranosaurus, entonces entraba en una grandísima boca colmada de dientes, y rápidamente descendí por el esófago, hasta llegar al gigantesco estómago que en ese momento estaba prácticamente vacío, todo el tracto estaba perfectamente iluminado con una luz de color rojizo, al llegar a este punto pensé que estaba viviendo una experiencia maravillosa, en contra de lo que se podría pensar, por qué habrá gente que piense que estos espectaculares reptiles fósiles que se extinguieron rápidamente hacia el fin del periodo cretácico en una de las crisis biológicas más fastuosa e inexplicable que han afectado la vida en la Tierra, son unos animales despreciables.
Mientras continuaba mi plácido paseo diario de órgano en órgano, imaginaba que en cualquier momento sería expulsado de mi querido y admirado animal, aunque sin saber porqué de pronto me invadió una melancolía opresiva, supe que estaba equivocado, ésa era mi verdadera vida, mi auténtica existencia, enseguida me abandoné a una gran felicidad, verdaderamente llevaba toda la vida viviendo dentro de un dinosaurio, y casi no me había dado cuenta, nunca jamás hubiera encontrado un lugar mejor para vivir, tan sólo en mis fantasías, en realidad me sentí culpable por no haber sabido apreciarlo, a continuación maldije también un poco mi exceso de imaginación, ya que con la vida feliz que llevo, cómo podía ser que me diera por pensar, por imaginar, por hacerme creer que yo era un ciudadano corriente de la bella y olvidada ciudad de Recuerdo que ayer no tenía otra cosa que hacer, y había ido al nuevo lavadero a lavar el coche.









Este relato pertenece a mi libro: llegarás a Recuerdo (Azarbe, 2.007).









domingo, 6 de marzo de 2016

LA DOCTORA





Nada más entrar en la consulta, el médico me espetó con enorme frialdad que le había dado el día, y yo, que aún estaba consternado por el largo viaje desde mi ciudad de provincia a Madrid, ni siquiera pude reaccionar, oía decir varios improperios al doctor, y yo seguía sin dar crédito a la situación. Pero poco a poco fui comprendiendo a ese hombre, a aquél médico que atravesaba una transitoria crisis.
Por lo sabido después por mí, la doctora que me atendía habitualmente, estaba enferma, y este compañero la estaba sustituyendo, yo era el único paciente citado aquella mañana oscura y gris en su Centro Médico de la calle Madre de Dios, en Pio XII de Madrid.
Por lo tanto estaba claro, mi visita a aquella consulta estaba de más. Ya poco le importaba al galeno que el electrocardiograma y las demás pruebas que me realizó, salieran bien, es decir, que mi salud fuera muy buena. Sin duda había mejorado del infarto, pero el ánimo se me ensombreció, echaba de menos a mi doctora, no lo podía evitar, si yo hubiera sabido que ella no estaría, por supuesto no habría ido ese día a Madrid. Pero así es la vida, y por eso el doctor, después de practicadas todas la pruebas pertinentes, cuando ya nos despedíamos, me dio un apretón de manos, creo que sincero, y ahí pude vislumbrar… Yo miraba ahora fijamente a aquellos ojos casi anegados en lágrimas, y veía que su verdadera pena no consistía en que yo fuera el responsable de aquella situación, no, lo que a él le había realmente dolido y preocupado profundamente, era que mi doctora, su compañera, no fuera aquél día a pasar consulta. Y por lo apreciado posteriormente por mí, había algo más, algo que hacía que ése no estar de ella en el Centro Médico por la mañana, le causaba a él una profunda melancolía, una fuerte nostalgia, pues no poder sentir como sentía habitualmente su perfume, aquella mirada penetrante, su sonrisa tierna, los gestos delicados, las maneras precisas, y sobre todo no poder desnudarla lentamente después de acabar las consultas (él la tenía junto a la de ella) y hacerle el amor encima de la camilla donde se le practicaban los electrocardiogramas a los pacientes, todo lo que a él le gustaba, y le enloquecía.
Ésa era la verdadera pena del abatido doctor, que sin lugar a dudas no podía ya vivir ni una simple mañana sin ella, aunque llevaran casi treinta años casados, todo era como el primer día.




                                        (La doctora. Oleo, Juan Mirasierra)






Relato publicado en el Periódico El Noroeste el 2-10-2.010




lunes, 15 de febrero de 2016

DESVELOS





                          A Pedro G. Montalvo




Gracias por tus desvelos,
por todas esas horas
ganadas o perdidas
pensando en mí.
El pensamiento ofrece
-como la ola a la arena-
su efímera canción.





Este poema pertenece a mi libro: Los sueños cotidianos (Ed. Azarbe, 2.011)




UNO Me fui ovillando, es decir, me marché a la isla. Entonces, como si nada, como si todo, nacieron los poemas para este Cua...