sábado, 28 de diciembre de 2013

CUCHILLOS







No despreciemos los cuchillos.
Por muy indefensos
que algunos
aparenten ser.
Y sobre todo, no nos fiemos.
Ya sabemos
que los hay con sierra,
de punta fina, muy afilados…
Ellos, siempre están ahí, mirándonos,
acechando, esperando
su oportunidad en la cocina,
dispuestos a atacarnos
y hundir
su cuerpo en el nuestro.
Por tanto, dejémoslos sin desprecios
en el cajón de los cubiertos,
bien cuidados y aseados
por si algún día
hubiera que utilizarlos,
Mejor partamos todo con los dedos,
y, si no fuera posible,
con las manos o los dientes,
así, jamás,
le daremos la oportunidad
tan ansiada por aquellos
de demostrarnos
lo verdaderamente indefensos que son.



Este poema escrito en Enero del año 2.013 es inédito.







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