viernes, 31 de julio de 2015

AFORISMO SOBRE EL AMOR

En definitiva, el amor debe ser, siempre, esa cuestión puramente matemática, e inexacta, en donde a todas horas del día, la suma de uno más uno, debe dar como resultado, uno.





jueves, 30 de julio de 2015



Un poema manuscrito que dediqué a Carmen Molina Cantabella, y que apareció en el folleto del Museo Ramón Gaya de Murcia, con motivo de mi intervención en el Ciclo 'Poetas en el Museo'.

Gracias al Museo Ramón Gaya de Murcia por su invitación y su enorme amor a la Poesía.


lunes, 27 de julio de 2015

JULIO CORTÁZAR Y LA MÚSICA


Si algo dejó claro Julio Cortázar fue su amor por la música, tan unida a su escritura. Este maravilloso documental  lo deja muy claro. El primer precedente del amor por la música en la literatura de Cortázar fue el cuento, El perseguidor, perteneciente al volumen, Las armas secretas, relato que fue a su vez el origen de Rayuela; en este relato Johnnyy Carter era un poco o bastante ya, Horacio Oliveira.






"Esto lo estoy tocando mañana" Julio Cortázar y la música. 
Un documental de Karina Wroblewski y Silvia Vegierski.
Realización: Ariel Ludin.

Y este el tráiler oficial:




MARAVILLOSO DOCUMENTAL!

miércoles, 22 de julio de 2015

MI DULCE Y AMADA SERPIENTE


                        A Carmen Molina Cantabella, por supuesto


De valle en valle va, de bosque en bosque vuela
dando vida a las flores con su nueva pasión
(Lamia. John Keats)




Nunca tuve un amor
que fuese cómplice, amiga,
todo lo imprescindible
para luchar contra esas otras
enemigas, que ahí anduvieron,
en la luminosa corona de Oberón.
Ninguna fue, sin duda,
como tú, mi querida, Lamia,
mi bien amada serpiente,
mi serpiente más amorosa,
la que supo como nadie
acompañarme, feliz,
a la bella ciudad de Corinto.


(Imagen: Lamia. Anna Lea Merritt)

lunes, 20 de julio de 2015

CINES DE VERANO


A pesar del empeño de la modernidad existente en los tiempos que corren por abolir ciertas costumbres, no siempre lo consigue. Existen afortunadamente todavía paraísos donde el ciudadano se siente libre de peligros que lo acechan, una muestra evidente la constituyen los cines de verano, allí parecemos estar afuera de todo, emancipados, independientes, invadidos por una sugestiva voluptuosidad. Entonces, cuando entramos en estos recintos al aire libre, se establecen las más variopintas versiones de la felicidad y la dicha, podemos desde el primer momento sin ataduras y con toda confianza recorrer los laberínticos asientos en busca del lugar preferido, repantigarnos y cambiar de postura en las incómodas sillas (a no ser que un cojín de los sillones del salón de casa nos salve), dejándonos llevar de este modo por la brisa de la noche veraniega para disfrutar de dos películas que no hemos podido ver durante el invierno en salas cerradas, acompasado y aderezado todo con algunos elementos que conforman el placer y la ventura de nuestro particular emplazamiento empíreo: el sonido de fondo del crujir de las pipas y palomitas en decenas de bocas a coro, voces, susurros y murmullos de la concurrencia, junto al sonoro chasquido que produce el abrir de bolsas de plástico y luego el papel de aluminio cuando los parroquianos decidimos en cualquier momento comernos el sabroso bocadillo, además, no dudando en ir las veces que sea preciso al aseo o a la cantina del sitio donde podemos encontrar todo tipo de bebidas que pronto saborearemos sin ningún remilgo después de ingerirlas a gollete, y como brindis final para celebrar la relajada velada, también vendrán acompañando a ese airecillo casi siempre asfixiante que nos procuran las noches veraniegas, unas bocanadas de humo que los emocionados espectadores espiran inmediatamente de suministrar grandes caladas a sus cigarrillos, regaladas expresamente a los no fumadores o exfumadores, proporcionando de esta manera una acompasada orquesta de sensaciones.
En la bella y olvidada ciudad de Recuerdo donde vivimos siempre hubo varios cines de verano, y existió desde tiempos pasados la costumbre de acudir a ellos, bien a los que se hallan en pedanías o pueblos de la región con playas o sin ellas. Nosotros desde bien chicos íbamos según correspondía por el circunstancial emplazamiento, con la pandilla de los amigos de la playa o con la caterva de los pocos camaradas que en verano quedaban en la urbe, y hemos de reconocer que, ahora de adultos cuando regresamos de vez en cuando, esta saludable costumbre no ha perdido su encanto, seguimos sintiendo esa acompasada orquesta de sensaciones de siempre. Estamos seguros de que nuestros hijos que ya iban acompañándonos de pequeños, habrán percibido también las mismas o parecidas impresiones y emociones, ellos serán a pesar de la modernidad de los tiempos que corren los que velarán para que algún día un negociante, un economista oportuno o un experto en nuevas tecnologías no se le ocurra la brillante idea de inventar algo que pueda sustituir esta maravillosa, conveniente y provechosa tradición de ir a los cines de verano.


 

martes, 14 de julio de 2015

EL CUENTO

                                                                   Augusto Monterroso in memoriam

Aquella noche, nada más llegar Chacón a la habitación del hotel, y después de pronunciar la conferencia, se acostó, enseguida quedó dormido pensando en el cuento que trataba de escribir. Cuando despertó a la mañana siguiente, el cuento ya estaba escrito.










miércoles, 8 de julio de 2015

MENDIGO


El verdadero rostro de la realidad
está en la cara de ese hombre que husmea
en los sucios contenedores de la vida.
Ahí no hay mentira, sólo basura,
espanto, hambre, soledad,
y a veces un trozo de pan que llevarse a la boca
o un espejo viejo donde mirarse.


(Imagen del gran fotógrafo judio : Willy Romis)





sábado, 4 de julio de 2015

DEL SIGLO DE ADOLFO SUÁREZ AL SIGLO DE ÁGUEDA BAÑÓN


A Gabriel Cantabella Carrilero, mi padre, en memoria

Yo viví la primera parte de la transición democrática en España, muy joven, con apenas catorce o quince años, y no tenía la suficiente conciencia para saber lo que realmente estaba pasando en mi país, pero fui cumpliendo años, naturalmente, y empecé a discernir cuestiones políticas y sociales, algunas de ellas mezcladas con rock duro, la movida de los primeros años ochenta y alguna fiesta que otra, bicicletas, futbol, huerta y trabajos diversos; así mi conciencia social y política fue avanzando muy despacio a través del primer gobierno democrático  de Adolfo Suarez, después el de Calvo-Sotelo, y posteriormente se empezaba a rumorear un nuevo cambio político. Un nuevo cambio político liderado por un joven  abogado laboralista socialista llamado Felipe González. Para los jóvenes de mi edad, entonces, yo contaba ya con diecinueve o veinte años, fue toda una ilusión por un cambio radical en las políticas anteriores que nos llevaría a ‘la libertad’ y a la normalización de un estado de derecho, a una monarquía, en definitiva todo regido por una Carta Magna llamada Constitución Española, y en la que creímos. Así seguí caminado por los fúgidos y deslumbrantes primeros años socialistas llenos de modernidad en todos los sentidos: culturales, sociales, políticos (Unión Europea incluida), económicos, etcétera, hasta que aquella ilusión primera empezó a fracasar por la última gestión de aquél abogado laboralista que nos fue defraudando. Poco después vino un gobierno  liderado por José María Aznar, que algunos dijimos que no era de nuestra condición pero aceptamos como buenos ciudadanos, y seguimos caminando, hasta que años después de ser inflada la economía en nuestro país, y una famosa foto de unas botas encima de una mesa junto al presidente de los Estados Unidos, en una isla de cuyo nombre no quiero acordarme, marcó casi el fin de una gestión que fracasó, luego llegó José Luis Rodríguez Zapatero, y se volvió hablar de cambio, de promesas, utopías, y demás, hasta esa gestión también se disolvió en pro de un nuevo presidente del gobierno llamado, Mariano Rajoy, que tomó  las riendas de nuestro país, aún sigue en el empeño.
Este quizás sería para mí un rápido y concentradísimo  extracto de la evolución democrática en España hacia no se sabe dónde, pues con la llegada hace unos años de la denominada crisis mundial empezó todo a desvanecerse, ésa democracia hizo aguas: entonces la corrupción política, la corrupción política, y la corrupción política en todos los partidos fue haciendo que muchos ciudadanos como yo, dejáramos de creer en los asuntos políticos, y llegó el desastre: descomposición social y política, y descreencia en ciertos valores que nos quisieron inculcar.
Ahora, después las últimas elecciones Municipales y de Comunidades Autónomas, parecía el nacimiento de un periodo nuevo de ilusiones políticas, con nuevos partidos como Podemos, Ciudadanos, una nueva IU, un PSOE nuevo, y otros grupos minoritarios, que nos quería devolver esa nueva ilusión por el cambio, por un nuevo cambio, como aquél de mi juventud ya lejana, pero nos hemos dado cuenta inmediatamente que el cambio no llega íntegramente, la lucha por el poder es una nueva batalla de Flandes, y el partidismo interesado manda en nuestro país.
Curioso es, que con la llegada a la alcaldía de Madrid y Barcelona de dos personas con una mirada diferente, moderna, conciliadora y pacífica cuanto menos, el revuelo ha sido muy grande, porque hay muchos políticos que les cuesta dejar sus sillones en los que están muy acomodados viendo cómo el país se hunde. Aquí hemos tenido que soportar el choriceo (palabra ya admitida por la RAE de políticos corruptos, el mangoneo de alcaldes, consejeros, ediles, funcionarios, y demás familia, miembros de esa especie, esa estirpe acomodada llamada políticos, y encima nos han querido evangelizar con preceptos que distan mucho de la realidad del ciudadano de a pie; y así, lógicamente, cada vez se ha hecho más larga la distancia entre el ciudadano y el político, entre el pueblo y sus gobernantes.
Yo, que me he movido en los veinticinco últimos años en el mundo de la Cultura me quedo cada día más asombrado, sabemos de consejeros de cultura de diferentes regiones de España corruptos, incluso algunos han pagado su perversidad y vicios con las tarjetas del dinero público, con fiestas, trajes, yates, prostitución, relojes de lujo, drogas, y demás golosinas. Y ahora, todavía más curiosamente, cierta parte de la sociedad española se echa las manos a la cabeza, se rasgan las vestiduras por unas fotos en actitudes provocadoras en espacios públicos de Águeda Bañón, la nueva Directora de Comunicación del Ayuntamiento de Barcelona, una mujer, una chica joven, gran profesional, una ciudadana que durante un tiempo se dedicó a la realización de performances, videos, y talleres pornos, que tenían mucho que ver con el Manifiesto Post-porno, un movimiento que trata entre otras muchos asuntos de trascender el feminismo clásico, tratando de descodificar la pornografía, visto desde una mirada crítica del capitalismo opresor.

Realmente siento mucha pena por mi país, por las políticas de mi país, y por el ‘enmierdamiento’ de esta mal llamada, y ya casi caduca, democracia, con su Carta Magna, que yo empecé a descubrir como decía al principio en mi juventud, y fui siguiendo en ese largo periodo que he descrito, desde Adolfo Suárez a Águeda Bañón. En realidad qué poco hemos evolucionado, aunque yo tenga treinta y cinco años más que entonces, pero parece o me parece a mí, que solo han pasado dos semanas y media… o dos siglos…




viernes, 3 de julio de 2015

LUPITA




Si no fuese porque te conozco
tan bien, Lupita, creería
que anoche estabas pensando
en esa hora incierta, y casi indecente
que yo estaba con otro, y te había olvidado.
Pero no es así la cosa, lo único
que ocurre es que extrañamente estaba contenta, me olvidé fugazmente
de mi lado cartesiano y responsable:
me hacía falta, ¿Comprendes? (Disculpa, mi amor).
Entonces, caminé con él lentamente
por la calles de Recuerdo hasta la madrugada,
riendo y bromeando, y te digo de verdad,
Lupita, que fui feliz durante aquel paseo,
también te prometo que andaba
un poco preocupada por ti, lo reconozco, aunque me dejé llevar.
Sé que tenías que hacer tus necesidades, dar tu paseo diario,
los rituales cotidianos que tanto nos gustan,
en realidad,
estabas en mi cabeza, como siempre,
porque yo, con sinceridad, nunca te olvido,
lo que ocurre, Lupita, es que también tengo
que recrearme a veces, me asalta la necesidad imperiosa
de comunicarme con ese otro mundo, ése de los telediarios
que vemos cotidianamente: la realidad, ya sabes, ya sabes…
Por eso Lupita,
simplemente por eso, llegué tan tarde anoche, y tú me miraste
angustiada, preocupada, un tanto celosa,
hasta que por fin nos abrazamos una vez más, y enseguida dijimos:
daremos nuestro paseo, todo volverá a su sitio.
Y ese hombre ya estaría, quién sabe, si en su casa,
o husmeando por los exóticos jardines nocturnos
de la bella y olvidada ciudad de Recuerdo, buscando a otra…
Pero tú sabes muy bien, Lupita,
que nos pertenecemos, nada, ni nadie,
hará que nuestro amor cambie, bien conoces
que esos hombres con los que a veces me encuentro,
y, de vez en cuando se asoman a mi vida
son meros espectros, tú reconoces quién es mi verdadero amor,
y te aseguro que eso será así para siempre, Lupita.
Ahora, quédate ya tranquila esta bella noche nuestra de luna llena,
dormirás feliz, como siempre
en los pies de mi cama, a sabiendas
de que sólo tú y yo cabemos en este nuestro pequeño mundo,
el que hemos construido
a través de diversos años. Tanto esfuerzo, Lupita, no caerá en vano,
nadie, sólo tú mi querida perra,
permanecerás para siempre en ese mundo nuestro,
nadie atravesará los límites, el perímetro, Lupita,
no permitiré que un intruso rompa lo construido,
lo que nos ha costado tantos desvelos. Debes de dormir dichosa, querida,
pues sabes que esto es así, y siempre lo será,
a pesar de que ese otro aspire a tu trono
e intente con encantadoras palabras buscar un hueco
en mi corazón; pues no, sólo a ti te pertenece, Lupita.
Salgamos pues a la alta noche un momento, a pesar de la hora,
haz tus necesidades, amada, como siempre,
y perdona el disgusto, mi atrevimiento,
te aseguro que ya nunca, jamás
volveré a incordiarte con mis caprichos,
sólo tú detendrás mi tiempo a la luz de la luna, nuestra luna,
la que compramos hace tanto tiempo y nos pertenece
cuando esas noches salimos a pasear, a hacer tus necesidades,
y el mundo, la vida, es sólo nuestra,
y, para nosotros dos sólo fue inventada.


                                                                        (Arearea de Paul Gauguin)