viernes, 25 de septiembre de 2015

LEÓN BUSCA GACELA (Poemas de Séptimo Alba 2002-2008)
Fulgencio Martínez. Editorial Renacimiento. Sevilla. 2009.


Cuando el lector se adentra en el nuevo poemario León busca gacela de Fulgencio Martínez (Murcia, 1960), recientemente publicado por la prestigiosa editorial Renacimiento de Sevilla, advierte que estos poemas tienen el sello siempre reconocible de un autor que ha ido fraguando una innovadora obra, que con este nuevo libro, logra su máximo esplendor.
Por tanto, podemos anunciar ya, que León busca gacela es sin duda el libro de madurez de este gran autor murciano o de su heterónimo o de su alter ego Séptimo Alba, un magnífico libro de poesía dividido en dos partes muy unitarias: Como bardo asusta a los muchachos y Las ilusiones, cuyos versos, a su vez, están dotados de voces y tonos diversos, y que se unen en una hermosa polifonía. Luego vendrán los santones de la Literatura y le pondrán la etiqueta de rigor, dirán probablemente que estos poemas tienen que ver con La otra sentimentalidad, con La poesía de la experiencia, con ciertos tintes surrealistas, con La poesía social, realista, urbana o cívica…
Pero lo que desprenden estos magníficos versos, construidos técnicamente perfectos, es frescura, versos capaces de despertar la más honda emoción, sin perder la compostura, elegantes y precisos, versos que no desdeñan a los de anteriores libros, (principalmente Cosas que quedaron en la sombra, un poemario que tiene muchas afinidades al nuevo libro), aunque, indudablemente, los mejoran.
Estamos pues, ante un proyecto poético intenso y arriesgado, que además, incluye todas esas voces de nuestro autor, antes citadas, y abre un nuevo resquicio por donde Fulgencio Martínez se ha introducido en este novedoso volumen, y diríamos sin temor a equivocarnos que se trata de una poesía muy original y a veces inclasificable, donde nuestro autor presenta un extraordinario universo poético, en el que maneja con gran maestría un verso depurado, con una voz enorme, donde se condensa y explora todas las variantes del poema, los múltiples matices de la experiencia humana, vertiginosos pensamientos que se imponen con violencia al lector, llevado todo a su máxima expresión: la memoria de los años, el recuerdo compartido, la belleza, el tiempo, el amor, la muerte, la ciudad, el existir cotidiano, el trabajo del vate, el poema, y otros elementos que conforman las preocupaciones del poeta..
Añadamos también que en cada una de estas composiciones se condensa toda la sabiduría de Fulgencio Martínez, composiciones escritas en la frontera de lo vivido y lo escrito, bajo la atenta mirada de las luces y de las sombras que ocupan su lugar en la existencia del hombre de hoy, composiciones que con deslumbrante sintaxis sorprenden al lector que le lleva a un mundo, a aquel universo, que en última instancia sólo puede darse en el terreno de lo poético
Digamos finalmente que estamos ante una propuesta poética muy contundente, audaz y estimulante, que puede abrir nuevas concepciones dentro del panorama literario español.

Sólo nos queda felicitar a Fulgencio Martínez, un notabilísimo escritor murciano, que nos ha brindado un libro excelente, y por supuesto agradecer a la Editorial Renacimiento de Sevilla que haya apostado valientemente por un gran poeta, que sin lugar a dudas todavía nos ofrecerá a sus lectores, grandes libros como este.


lunes, 21 de septiembre de 2015


EL TIEMPO


Después de muchos años
lo ha visto de pronto pasar
junto a ella mientras pasea por la ciudad,
y un relámpago
le ha sacudido el cuerpo entero.
Ella lo recuerda aún con pasión
a pesar del transcurso del tiempo
y de vivir un estable y apacible matrimonio.
Pero los residuos de aquel primer amor
están ahora asaltándola, embistiéndola,
entonces decide deshacer el camino
y volver a su encuentro.
A paso ligero recupera pronto su estela,
ya lo tiene cerca, casi a su altura,
se regodea en el ardoroso juego de perseguir
su semblante, su caminar.
¿Qué le dirá ahora cuando le dé alcance
y lo llame por su nombre?
Pero el otro, mientras ella se lo piensa,
vuelve con indiferencia la cabeza, no la reconoce,
y la despechada a su vez tampoco.
Todo ha sido un espejismo
deformado por el paso el tiempo,
pues la imagen de su marido
se superpone entre ambos
y crea ahora una barrera infranqueable,
de tal manera que a la presunta confundida
no les resta otra alternativa
que una amable disculpa.

(Fotografía: Carmen Molina Cantabella.  www.cantabella.es )








viernes, 18 de septiembre de 2015

Chopin - Nocturno en si bemol menor Op 9 Nº 1







CRÓNICAS DE LAMIA



CHOPIN


                                A Carmen Molina Cantabella



Uno


Saber que el amor estaba ahí,

justo al final de una senda, en el Secrreto,

viendo pasar el Tour de Francia, en el alto de una cima,

y, en tantos y tantos sitios...



Dos


Conocer el verdadero amor a los cincuenta y un años, Lamia,

sólo un Nocturno de Chopin lo explica,

y, claro, tus besos, tu infatigable amor.










jueves, 17 de septiembre de 2015


SIN ESCRÚPULOS



Ella fue cómplice desde el preciso instante que me vio pasar a su lado, y la bolsa del supermercado, llena de productos de limpieza rozó levemente el contenedor de basura; ahí fue cuando algo explotó en nuestros corazones e hizo que yo la amara locamente de por vida, y que imaginara a esa mujer ya real, un amor con el que yo viviría locas pasiones irracionales y compulsivas, entonces, fuimos ya cogidos de la mano por la avenida que conducía a su casa, hasta nuestra alcoba, donde enseguida ella puso un cubrecamas de plástico mientras hacíamos el amor. Yo sentía esas sábanas de abajo, las acariciaba desde la lejanía, y después del intenso amor, mientras recorrí su casa, cogido de su rasposa y sin duda, amorosa mano, aquél maravilloso museo-casa, ese caos, y a la vez decadente maravilla... Y así, detenidamente, con la paciencia de dos enamorados enfurecidos de amor, fuimos acariciando esas manivelas de las puertas desdibujadas por el amoniaco, las alfombras cubiertas de papeles de estraza que las protegía, y más tarde salimos al jardín que era sólo maleza roído por la lejía. Pronto volvimos dentro otra vez poseídos por la pasión desmedida, amándonos en esas maravillosas sillas descompuestas por los estropajos de níquel, y cenamos utilizando la vajilla ya sin los bordes y dibujos típicos de Bohemia, hasta hoy, el día de nuestra boda, que por variar nos hemos empeñado en casarnos de negro, ese color que tanto nos gusta, no sabemos por qué, pero quizás haya sido porque el concejal que nos casa en los juzgados de la bella y olvidada ciudad de Recuerdo es de profesión, un vetusto y desprestigiado dermatólogo.



                               (Dibujo de dementes. Francisco de Goya)


sábado, 12 de septiembre de 2015

MEDIOS DE COMUNICACIÓN


A Belén Esteban, sin rencor ni burla


El gran desgaste, y destrucción lingúistica en la vida pública de esta España de hoy, viene dado principalmente por los medios de comunicación; y a mi entender, es básicamente por el cada vez mayor distanciamiento con la poesía.




                                                                                                                                                                José Cantabella











jueves, 10 de septiembre de 2015

LIBROS DE RECUERDO



             PUBIS PÚBER. ANTONIO SOTO.
              (Pictografía Ediciones. 2.011)

Excelente libro de poesía amorosa, y así lo calificó su autor cuando se publicó, y por supuesto también ha sido de este modo considerado por los lectores y críticos literarios. Poesía amorosa, en efecto, repleta de erotismo; pues la poesía amorosa, la poesía erótica, no sólo tiene que aparentarlo, sino que ser de verdad; si el lector no se la cree, y no la siente así como tal, no puede ser por él entendida.
En la poesía amorosa, erótica no debe haber impostura, pose, pierde rigor, la auténtica poesía amorosa, erótica, tiene que ser dicha, cantada con contundencia y sutileza a la vez, como la dice, como la refiere el poeta de Librilla, Antonio Soto (1.952).
Y con la misma contundencia también, se podría afirmar que este es un libro muy erótico, con unos excelentes poemas, muy trabajados, poemas libres de retórica y artificios, en donde prima, la sencillez y la hondura, al mismo tiempo. Este poemario, ‘Pubis, Púber’, es además, un ejercicio poético que recorre todas las latitudes de lo amoroso y erótico, un canto a la vida, a las mujeres, ya que a ellas van dedicados estos espléndidos y vigorosos poemas, revestidos de una gran originalidad. Decir también que este libro es el sucesor directo, heredero de otro gran libro que escribió Antonio Soto en el año 1.999, su primer libro, “Lolitas”.
En ‘Pubis Púber’ también aparecen una serie de temas que el poeta no descuida en absoluto, como es el paso del tiempo, la muerte, y otros temas propios de la condición humana: la envidia, el egoísmo, los celos, las pasiones, la mojigatería, y otros asuntos que con enorme ironía el poeta va engarzando en los poemas, constituyendo todo un tratado erótico-amoroso, todo un acuerdo sobre la condición humana.
Por tanto, un poemario de celebración, lleno de sabiduría y lozanía, donde se mezcla clasicismo y modernidad, novedad y tradición, poemario que bien podría haber sido escrito hace 2.000 años o haber sido escrito en el año 2011, como así fue realmente.
Sin duda alguna, un excelente libro, que incluye en la contraportada, un hermoso texto del poeta y articulista, Soren Peñalver. Así mismo, con una bellísima y cuidada edición a cargo de Pictografía Ediciones, y como no, con ilustraciones del propio autor, que llenará de gozo a los lectores que se aproximen a ‘Pubís Púber’.

                                                                       José Cantabella







martes, 8 de septiembre de 2015

ÉXITO



                                                               A Gabriel, mi padre


Los fracasos
en la vida
atesoran
-no lo dudes-
el germen
del éxito que, un día,
tendrá a bien
distinguirte.
Aunque, a los ojos
de otros,
no coronen mi cabeza
los laureles
y sienta
el abismo de la nada,
he llegado yo
mucho más allá
de lo soñado.
Por ello
doy las gracias.








miércoles, 2 de septiembre de 2015

OPERACIÓN DE URGENCIA



Desde la mesa de quirófano y mientras esperaba para ser anestesiado Chacón pudo ver cómo el médico preparaba con prisa el bisturí y luego se afeitaba con él la barba de varios días...


(Oleo. Marco Rocha. Cirujía)