domingo, 23 de abril de 2017

Introito para un recital

El que yo ofrezca este recital a mis amigos, a la gente que quiera escuchar mis poemas, obedece principalmente a la firme creencia de tener algo que decir y tiene que ver con mi biografía, lógicamente, mis experiencias vitales de los últimos años: el descubrimiento del verdadero amor, el reencuentro con la enfermedad y un encuentro más cercano con mi interior. Creo, insisto en esta palabra (por mis dudas), que estoy haciendo una poesía más íntima, quizás más espiritual, como consecuencia de los factores citados anteriormente, también por mi acercamiento paulatino con oriente, el zen y la espiritualidad, esto añadido a las lecturas de los últimos tiempos,  El Libro del desasosiego de Fernando Pessoa, un autor revisitado recientemente: Pablo d´Ors, un excelente teólogo, y también la relectura de la última etapa de Juan Ramón Jiménez, sobre todo: Animal de fondo, Los Romances de Coral Gables y Tiempo; estos tres factores me llevan a dicha conclusión. Aunque indudablemente hay una serie de elementos que forman parte ya de mi forma de hacer poesía (término que hay que pronunciar con cuidado) que es la ironía, lo absurdo, lo intemporal, el amor, lo erótico, lo lúdico, etcétera, que no he abandonado. Pero ya se sabe que los caminos de la creación son muy poco explicables y a mí me cuesta mucho explicarlos, por eso escribo, para tratar de entenderme un poco mejor, intentar despejar mis grandes dudas existenciales y entender el mundo que me rodea, aunque esto resulte tópico.

Subrayar, para acabar este breve anuncio del Recital Poético que ofreceré el próximo jueves, día 27 de Abril, a las 8.30 de la tarde, en la prestigiosa galería de arte, BABEL, y como decía al principio, que sigo teniendo muchas dudas con respecto a la escritura, con mi existencia, sigo buscando, explorando y explorándome para darle más sentido a esta vida bella y fea a la vez, a estas ganas de decir y de callar, a esta felicidad y desgracia, a estas dualidades que me asaltan a diario; aunque una de las dudas que sí he despejado es que sé quienes son las personas que están y las que no han estado y quieren convencerme de que están, y sé, por supuesto, quienes son mis verdaderos amigos, verdadero apoyo para mí, y mi familia, básicamente mis hermanos y mi madre, con el apoyo de mi padre que siempre estará allí, en ese otro cielo, el de los buenos, el de los gigantes, el de los colosos.

Gracias a Carmen Cantabella, por el excelente cartel anunciador del evento, a Javier Cerezo, director de la Galería Babel, por ponerme tan fácil la realización del recital en su sede, a los que leen mis escritos desde hace años. 

Os espero a quienes de verdad desee escuchar mis poemas.


(El cartel anunciador del recital es de Carmen Cantabella)


viernes, 21 de abril de 2017

UN ENORME POETA



     El poeta Enrique Coronado, era tan buen amante de los libros, que guardaba todos sus ahorros dentro de esos maravillosos objetos, los mismos que iba colocando con pulcro orden en las estanterías de su despacho.

    El día que unos desalmados ladrones asaltaron su casa, lo único que quedó intacto fueron los libros, el dinero.


miércoles, 19 de abril de 2017

LA JETA DE IGNACIO GONZÁLEZ

Esta Jeta, 
es el rostro de:
 un saqueador,
 un delincuente,
 un parásito,
 un indigno político,
 un depredador,
 un sin vergüenza,
una rata de alcantarilla,
 un chacal,
 un estafador,
 un detenido más,
un hombre que se ha dedicado en los últimos años a crear una red de corrupción tan grande, que se le atribuye ya el mayor caso de corrupción de nuestro país, un país que se levanta de nuevo con un cotidiano caso de corrupción corrupción corrupción corrupción corrupción corrupción, mientras el PP, el partido de aquél corrupto, se rasga las vestiduras porque el Sr. Rajoy, el presidente de aquél partido, ha sido también citado para declarar en forma de testigo. 

!Puta vida!


miércoles, 5 de abril de 2017

ME CAIGO Y ME LEVANTO, PERO NO ME ARRASTRO.

A una de las personas que más admiro es a mi padre (que para mí sigue vivo); y siempre lo admiraré por su lealtad al otro, por su fidelidad a los suyos, por su dignidad. En los últimos años he recibido tantos aguijonazos de la vida, que algunos me hicieron tocar fondo, otros fue dolor y otros tan solo decepción. Aún así soy muy feliz por otras muchísimas cosas que poseo.
Tengo claro que soy como soy, como todo hijo de vecino, que me parieron así, contundente, débil, sentimental, tozudo; además, asumo mis múltiples errores y defectos, pero siempre pedí perdón cuando me equivoqué, siempre; ahora, lo que no soporto es la farsa, la fanfarria de algunas personas que te quieren hacer creer que eres su amigo, te meten el aguijonazo antes citado y luego simulan que son leales y amigos.
África me hizo contundente por haber visto el infierno allí, y lo asumo, las enfermedades me dieron fuerza por su mezquindad, y afortunadamente me hicieron aún más sensible, aunque hay quien cree que debería estar de vuelta de todo. No, no estoy de vuelta de todo, es más, estoy más consciente que nunca que me gusta como soy, hace poco conocí el verdadero amor, tengo una familia maravillosa, tengo cáncer, sufro, disfruto de todo, amo, sueño, doy, recibo, y me caigo y me levanto muy a menudo. Estoy cansado de ver gente por esta sociedad que nos lo da todo, todo, y lo desprecian, y principalmente algunas personas desprecian la amistad, algo que para mí es de lo más valioso que puede poseer un ser humano, y sin lugar a dudas, aprecio mucho el verdadero valor de los verdaderos amigos; a mí ya no me venden la moto: con mi amistad no se comercia, no se juega, no se especula.

Sé, como decía anteriormente, que soy contundente, pero tengo los pies en la tierra, los verdaderos amigos saben donde estoy y mi teléfono, y yo donde ellos están; no me arrastro por nada ni por nadie, veo ya a mi edad pasos, y como decía Octavio Paz en su maravilloso libro, Pasado en claro, pasos que me nombran, el nombre de mi padre, esa persona tan admirada que camina a mi lado. Insisto, me caigo y me levanto, pero no me arrastro.Vale.

(Imagen: Carmen Cantabella 'Always', acrílico sobre tela 73 x 92 cmts.)



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