martes, 6 de noviembre de 2018


REDES SOCIALES Y LITERATURA


El ser humano siempre ha sentido mucho miedo a lo desconocido. Las redes sociales son tan nuevas y desconocidas, como familiares a su vez; a menudo decidimos dejarlas por un tiempo, otras veces no salimos de ellas en todo el día, es todo tan humano, tan de la naturaleza del ser humano...

El fenómeno último y que más me llama la atención de estos cauces de comunicación novísimos son las grabaciones de los actos cotidianos en las redes sociales, actos banales para algunos y que para otros representan su leitmotiv vital o lo que es ya casi, un lugar de trabajo andante, que permite actividades antaño imposibles de llevar a cabo.

Yo fui descreido en principio, también me ocurrió con la Literatura, llegué tarde, llegar tarde ha sido uno de mis sinos siempre para mi alegría y desgracia, pero transcurrido un tiempo, a quién no le hubiera gustado que escritores, artistas o personas a las que admiramos, nos hubieran enseñado lo más íntimo de ellas o ellos. La Literatura, por tomar un ejemplo cercano para mí, está llena de fetichismo, la pluma con la que escribió Alejandro Dumas Los tres mosqueteros, la tinta roja que compraba Bécquer en la esquina de su casa madrileña y con la que escribió sus Rimas y Leyendas, los calzoncillos de Jean-Paul Sartre en su juventud, seguro que serían hoy motivos de largas discusiones sociales, también, por supuesto la ropa interior de Marguerite Yourcenar, el desayuno begano de Gandhi, los embutidos que cenaba Marguerite Duras, o cómo se comía una ensalilla rusa con una cerveza africana la baronesa Karen Blixen mientras escribía Memorias de África o los batidos protéicos para su extrema delgadez. Al fin y al cabo el ser humano es siempre el mismo desde la noche de los tiempos.

Con el paso del tiempo, creo que es tan necesaria esta vida contada paso a paso como la de las novelas del siglo XIX, los cuentos de Las Mil y una noches o las diferentes manifestaciones de la Literatura antigua clásica, Platón y Aristóteles, en realidad todo es vida, todo es literatura y filosofía.

Estoy convencido, totalmente seguro, que Anna Karenina estaría en Instagran contando primero su desamor y luego su apasionado amor, Tolstói tendría un bello blog en Facebook, y que con toda seguridad Djuna Barnes y Gabriela Mistral, utilizarían el Twiter. 

Discúlpenme, queridos lectores, tengo que dejarles, tengo dos mesenger en el móvil, y cuatro mensajes directos de twiter, no vayan a ser algo grave...







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