lunes, 25 de mayo de 2015


TUS MANOS
 
A Carmen M. Cantabella

 

 

Esta madrugada

tú eras

un excelso poblado de pájaros;

tus manos

mientras rozaban las mías,

ascendían con voluptuosidad

hacia el centro del poema

(del deseo).

Ellas son (tus manos),

el cántico de nuestras noches.
 
 

sábado, 23 de mayo de 2015

DIOTIMA
I
Tu voz, limpia y auténtica,
es la luz que ilumina
los largos y lentos crepúsculos
que asolan mi vida.
Tú, luz bruñida y fúlgida,
eres la voz que resuena
en las breves y rápidas mañanas
de mi existir.
II
Y, eres sin duda la luz, esa voz
que siempre
me susurra al oído:
“Purpúreo tesoro
que siempre está ahí,
incluso
en las noches más obscuras”.

III
Tu voz, esa nueva luz
que alumbra
mis días y mis noches.





viernes, 15 de mayo de 2015

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Mala suerte la mía por haber conseguido hoy solamente cuatro 'me gusta'. Quizás el mañana me depare una mejor fortuna, y llegue a los cinco o seis o siete... Nunca se sabe... Puta vida!




domingo, 3 de mayo de 2015

ROBERTO BOLAÑO

A Gontzal Díez


Aquella noche que salí solo por la ciudad de Recuerdo me convertí en un detective salvaje. Roberto Bolaño, ya enfermo, me seguía, sentía sus cercanos pasos, incluso percibía su dificultosa respiración, entonces, me paré a esperarlo en medio de la noche oscura. Yo no tenía en ese momento miedo a la muerte, creo que él tampoco, por eso cuando el chileno me miró a los ojos, no tuvo ningún reparo en sacar de uno de los bolsillos de su abrigo, 2666, su libro póstumo. De ese modo sentí que aquella noche nunca lo olvidaría, y siempre leería sus libros.

domingo, 19 de abril de 2015

TANGO

                                     In memoriam Edmundo Chacour

Desde el fondo
de la sala, arremete
dulcemente,
la aerofonía
del bandoneón.
El cantor
en el centro,
canta
con nostalgia
el bello tango,
luego, los bailarines
bailan
al compás
de la música.
Todo gira,
y, es amor. Después,
el público de Murcia,
turbado,
susurra, murmura:
Mi Buenos Aires querido.
El tango urbano,
sensual y complejo
quita finalmente
la tristeza de la sala
con su lenguaje
sacro,
casi religioso.
Un sinfín de emociones.
Hasta que salgo
feliz
y dichoso de la sala;
en la calle, es noche
hermosa,
y, bajo la luna porteña
entono
mi particular:
Volver, con la frente marchita.


Entonces, me pierdo
por las calles
laberínticas
de Buenos Aires.




Este poema se publicó en el Periódico El Noroeste de Caravaca de la Cruz el 20-11-2.010




jueves, 9 de abril de 2015

EL AMOR DE SUS VIDAS
(Un poema de Chacón)



Cuán frecuente es
que las gentes de la bella
y olvidada ciudad de Recuerdo,
desprestigien y desprecien
un amor, casi desconocido,
y, proclamado como el de su vida,
para luego, con aquellos escombros,
conquistar el nuevo amor.





martes, 31 de marzo de 2015

EL DÍA DEL LIBRO.

EL DÍA DEL LIBRO



El mejor homenaje que se le puede hacer a estos grandiosos y culturales objetos el próximo 23 de Abril, Día del libro, es leerlos, pero los más perezosos y atareados habitantes, en cualquier lugar de la ciudad (que ese día es una fiesta), en un Café, en una terraza, al ir al trabajo o al volver una esquina, sólo tendrán que apretar muy fuerte los ojos, sacudiéndose el agua del sueño, y mirar desde muy adentro, dejándose llevar por los signos de los grandes libros, y de pronto sentirte abrazados a algunos personajes enigmáticos de la Literatura Universal, entonces podrán ver cruzar un paso de cebra la figura de Don Quijote sobre el lomo de Rocinante, agarrado a su montura, con peto y espalda, los viandantes con toda seguridad no saldrán de su asombro al ver pasear por un jardín a Ana Karenina, con fingido rostro de sometimiento a lo inevitable, de la misma manera que en una placita céntrica de la ciudad también podrán encontrarse en un banco con el otro de Borges. Con la lentitud o rapidez que aconseja el ánimo, al pasar por la puerta de una iglesia quizás verán salir de ésta a la Regenta, dándole a su presencia una blandura ya acostumbrada, y así el juego de las imágenes se irá repitiendo a cada rincón de la ciudad, a cada pasaje las vacilaciones fatigarán al ciudadano que perplejo mirará las cristaleras de un bohemio Café, viendo ahora a Horacio Oliveira, recién salido de Rayuela de Cortázar, sin devenir, ni reminiscencia, de la única manera que se puede descender a los infiernos del comportamiento humano, y si ese día besamos la mano de los recuerdos, siendo como siempre es un acceso de culpabilidad, encontrarán en una lujosa avenida al Barón rampante de Italo Calvino subido a un árbol, para no pisar jamás la tierra. Y por qué no prestarse a la fluencia inmóvil, y cuando los cuerpos de esos azarosos ciudadanos se vayan diluyendo a lo largo del día, ver salir del edificio de juzgados a Meursault, el extranjero de Camús, de la misma manera que apreciarán a Florentino Ariza, de El amor en los tiempos del cólera de García Márquez en una esquina del barrio antiguo tocando el violín, pensando en su amada Fermina Daza, y así sucesivamente las imágenes irán pasando por delante de los ojos que parecerán agitarse bajo los párpados del hombre corriente, mostrándose a veces poco interesado, otras confundido, engañado por su ingenuo ensimismamiento, vislumbrando a Góngora, Mallarmé o Valéry recitar unos versos, originados por esas especies errantes junto a la puerta de unos Grandes Almacenes, guardando todo una estrechísima relación expresada en las brumas del devenir cotidiano.

 El hombre de hoy siempre estará agradecido a lo que los grandes maestros de la Literatura le legaron, tal vez de la misma manera que a una primitiva y arraigada afición a la lectura se consagrarán aunque sólo sea un rato éste día tan señalado, entonces sigilosos los suponemos acariciar la textura de un libro, cualquiera, cada uno eligiendo a sus autores, a sus personajes, sus poemas y comenzarán a leer. Otros, los más perezosos como hemos dicho y es ya bien sabido sólo tendrán que echarse a la calle, apretar los ojos con fuerza, sacudiéndose el agua del sueño, y mirar desde muy adentro para celebrar el Día del Libro.

UNO Me fui ovillando, es decir, me marché a la isla. Entonces, como si nada, como si todo, nacieron los poemas para este Cua...